Cinco días después de rechazar un acuerdo con el departamento de Educación, los docentes han vuelto a manifestarse. La protesta ha coincidido con la llegada del Papa a Barcelona, lo que ha motivado que algunos maestros se disfrazaran de papas y cardenales para criticar la "caridad" de la administración pública. El lema principal de la manifestación ha sido "Ni milagros, ni caridad: derechos laborales y servicios públicos de calidad", mientras que también se han reclamado mejoras en las ratios, las categorías profesionales, la dignidad docente y la educación de 0 a 3 años.
La marcha, convocada por diversos sindicatos como la USTEC, la CGT, la Intersindical, la CNT y la COS bajo el lema "Pedimos hechos, no milagros", ha comenzado a las 11 horas en la Plaça Espanya. Los sindicatos habían hecho un llamamiento a "colapsar" la ciudad. Según las estimaciones de los convocantes, a la manifestación han asistido 45.000 docentes.




