La tensión crece entre el Departamento de Educación y el sindicato mayoritario USTEC a raíz de las próximas huelgas docentes. La consejera de Educación expresó su desacuerdo con la magnitud de las movilizaciones, considerándolas "un punto desproporcionado". En un intento de rebajar la tensión, ha convocado una mesa sectorial con todos los sindicatos para el próximo jueves, con el objetivo de "valorar la situación y explorar fórmulas para reducir el clima de tensión".
“"Mantenemos la plena disposición a reunirnos con el departamento, pero reclamamos que el encuentro se realice con una propuesta concreta sobre la mesa y también un compromiso público de la consejera para reabrir las negociaciones."
Sin embargo, el sindicato ha advertido que no participará en reuniones que considere "maniobras dilatorias" o que no aborden las reivindicaciones del colectivo de manera efectiva. El trasfondo de estas protestas es un acuerdo de mejoras laborales que el Gobierno firmó con sindicatos minoritarios, pero que USTEC y otros representantes rechazaron. El calendario de protestas se extenderá durante todo el mes de mayo y la primera semana de junio si no se llega a un acuerdo.
Esta situación se produce en un contexto de polémica por la presencia de dos agentes de los Mossos d'Esquadra en una asamblea de docentes en el instituto Pau Claris de Barcelona. Diversas formaciones políticas han pedido explicaciones y responsabilidades por este hecho. Además, el sindicato ha hecho pública una respuesta del Departamento de Interior sobre las actuaciones policiales en huelgas anteriores, donde se identificaron o denunciaron a más de 70 docentes, hecho que USTEC ha calificado de "persecución política".




