El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una actuación para garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones y evitar futuras filtraciones de agua. Estos trabajos, que requieren que las fuentes estén completamente secas, incluyen el vaciado de los vasos, el desmontaje de los elementos, el sellado de las grietas, la renovación del pavimento interior y la aplicación de un tratamiento impermeabilizante integral.
Esta no es la primera vez que las fuentes son objeto de mejoras. En el año 2015 ya se llevó a cabo una reforma integral para optimizar su eficiencia y el sistema de iluminación. En aquella ocasión, se instaló un sistema de telecontrol para supervisar los elementos hidráulicos, los sistemas de seguridad, los consumos energéticos y la calidad del agua.
Los dos surtidores, que volvieron a funcionar en abril de 2025 después de las restricciones por sequía, son un elemento distintivo de la plaza de Catalunya. Están situados alrededor de la galería de estatuas de la Exposición Universal de 1929 y fueron construidos en el año 1959. Las fuentes están formadas por dos vasos simétricos y dos locales técnicos subterráneos, accesibles desde el intercambiador de transporte, consolidándose como una parte esencial del paisaje urbano central.




