La incidencia se produjo ayer por la tarde, cuando un convoy detectó el fuego y se detuvo en el túnel. Los pasajeros fueron evacuados a pie con la ayuda de los equipos de emergencia, que posteriormente procedieron a la extinción de las llamas. Como consecuencia, se tuvo que cerrar la estación de Glòries y suspender el servicio en la de Clot, afectando también la frecuencia de paso de la L2.
El Servei d'Emergències Mèdiques (SEM) confirmó que 137 personas recibieron asistencia, la mayoría por inhalación de humo. A pesar del número de afectados, ninguno presentaba síntomas de gravedad. Los pacientes fueron derivados a diversos centros hospitalarios y puntos de atención continuada de la ciudad, como el Hospital de Sant Pau, el Hospital Sagrat Cor y el Hospital del Mar.
Para gestionar la emergencia, se activó el plan de protección civil Ferrocat y se movilizaron 22 dotaciones de los Bombers de Barcelona y 24 ambulancias. El corte del servicio obligó a interrumpir la circulación de la L1 entre las estaciones de Universitat y La Sagrera, habilitándose un servicio alternativo por carretera para cubrir el tramo afectado.




