Refuerzo de seguridad sin precedentes para la visita del Papa a Barcelona

Los Mossos d'Esquadra desplegarán el 25% de su plantilla para garantizar la seguridad durante la visita papal.

Imagen genérica de luces de emergencia policiales reflejándose en asfalto mojado en Barcelona.
IA

Imagen genérica de luces de emergencia policiales reflejándose en asfalto mojado en Barcelona.

Los Mossos d'Esquadra han diseñado un operativo de seguridad exhaustivo para la inminente visita del Papa León XIV a Barcelona, que incluirá al 25% de los agentes del cuerpo.

El dispositivo de seguridad para la visita del Papa León XIV a Barcelona se ha planificado en varias fases, pasando por diferentes niveles de alerta desde los días previos hasta su llegada y estancia en Cataluña. A medida que se acerque la llegada del pontífice, se incrementarán las medidas, incluyendo el control del alcantarillado y de los entornos de los lugares donde se prevén grandes concentraciones.
Una vez aterrice en el Aeropuerto de El Prat, una cápsula de seguridad, liderada por la Gendarmería vaticana, lo trasladará a sus puntos de destino. Este cordón estará rodeado por policías catalanes y españoles, con apoyo de drones y helicópteros para garantizar la seguridad del recorrido. También se prevé intensificar la detección de drones no autorizados y la posible utilización de inhibidores de frecuencia que podrían afectar la cobertura de teléfonos móviles.
La seguridad del pontífice es tan estricta que ha obligado a realizar modificaciones significativas, como en el escenario previsto en el Estadi Lluís Companys. La prioridad es que ningún elemento interfiera o quede fuera de la vista de la guardia vaticana. Esta rigidez implica que los escoltas de los consejeros y del presidente de la Generalitat no podrán acompañarlos constantemente, como sucederá durante la visita a Montserrat. Incluso, algunos materiales audiovisuales viajarán directamente desde Roma.
El recorrido en papamóvil por el Eixample hasta la Sagrada Familia se considera el momento más delicado. Para la parte del trayecto sin cubierta, se construirán tres arcos de seguridad: el primero a cargo de la policía vaticana, seguido por especialistas de la Policía Nacional y un equipo de intervención rápida de los Mossos d'Esquadra.
El control del público será intenso, con detectores de metales y arcos de seguridad en los actos, además de identificaciones y controles de equipaje en la calle. El despliegue de los Mossos supondrá el 25% de su plantilla, un esfuerzo considerablemente superior al de visitas anteriores. La presencia de numerosas autoridades y la naturaleza abierta de los eventos, con gran afluencia de público, añaden complejidad al dispositivo.

"Tendremos un evento de gran relevancia, con autoridades, actos multitudinarios y una movilidad que debemos gestionar. Como nos pasa en otras ocasiones, se añadirán otros ingredientes, que debemos hacer compatibles con este encargo."

Joan Salamaña · Intendente y coordinador general del dispositivo
El intendente Joan Salamaña destacó el trabajo para minimizar la afectación a la vida cotidiana de los ciudadanos, especialmente en Barcelona, durante la visita papal.