Dos rutas arqueológicas en Meranges para dar a conocer yacimientos de alta montaña

El ICAC propone itinerarios para poner en valor el patrimonio romano y de la edad de bronce en la Cerdanya.

Yacimiento arqueológico romano de alta montaña en Meranges, Cerdanya.
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Yacimiento arqueológico romano de alta montaña en Meranges, Cerdanya.

El Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC) impulsa la creación de dos rutas arqueológicas en Meranges (Cerdanya) para dar a conocer yacimientos de alta montaña y su paisaje cultural.

Una de las propuestas, ya en fase de desarrollo, conectará el yacimiento romano del Coll de Molleres, situado a 2.500 metros de altitud, con otros elementos patrimoniales cercanos al lago de Malniu. La segunda ruta, aún en estudio, se centrará en el valle del Duran, donde se ha documentado un posible asentamiento ganadero de la edad de bronce.
La primera ruta seguirá parte del itinerario hacia el Puigpedrós, enlazando los yacimientos del Coll de Molleres I (romano, el más alto de Cataluña y la cuenca mediterránea) y Coll de Molleres II (neolítico, cuarto-tercer milenio a.C.), con un tercer punto de interés en el Estany Sec. Este verano ya se han realizado trabajos de adecuación del camino y se ha construido una plataforma de observación para mejorar la visita y garantizar la conservación.
La segunda propuesta, en el valle del Duran, aún en fase de estudio, busca confirmar las dataciones del yacimiento Duran II (2.300 metros). El circuito comenzaría en la zona del pla de Campllong y ascendería por el valle hasta la zona de Engorgs. El ICAC prevé una señalización minimalista con puntos de interpretación del paisaje y la relación histórica entre la actividad humana y la zona de alta montaña.
Recientemente, el Grupo de Investigación en Arqueología del Paisaje (GIAP-ICAC) ha completado la segunda campaña de excavaciones en Duran II. Un equipo de nueve arqueólogos ha trabajado durante diez días para ampliar sondeos, recuperar fragmentos de cerámica y analizar muestras de carbón para estudiar el uso de los recursos forestales. Las estructuras documentadas incluyen recintos de piedra de grandes dimensiones.
Según Josep Maria Palet, director del ICAC, la campaña ha sido positiva, recuperando cerámica prehistórica con decoraciones de cordones. Destaca el potencial interpretativo del yacimiento como asentamiento ganadero poco representado, que podría llenar un vacío historiográfico sobre la ocupación de alta montaña durante la edad de bronce, hace unos 4.000 años.
Los yacimientos de la zona permiten entender el origen de la trashumancia en el Pirineo y la transformación histórica de los espacios de alta montaña por actividades como la ganadería o la agricultura. Marta Flórez, responsable de transferencia del ICAC, subraya la importancia de convertir el conocimiento científico en recursos culturales para el desarrollo sostenible.
Las actuaciones en el valle del Duran se han diseñado con el Ayuntamiento de Meranges y coordinado con agentes locales como el refugio de Malniu y la Fundación Kilian Jornet, dentro del proyecto Cultur-Monts (Interreg SUDOE).
Tras la campaña, Duran II ha quedado cubierto con una lona geotextil para su conservación y protección hasta la próxima intervención.