Juzgan en Girona a un acusado de agresión sexual a su sobrina política en la Cerdanya: piden 16 años

El hombre niega los hechos, mientras la fiscalía y la acusación particular reclaman una pena de 16 años de prisión por dos episodios ocurridos entre 2022 y 2023.

Imagen abstracta que representa la justicia y la vulnerabilidad, con elementos difuminados de un juicio y un paisaje mediterráneo.
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Imagen abstracta que representa la justicia y la vulnerabilidad, con elementos difuminados de un juicio y un paisaje mediterráneo.

La Audiencia de Girona ha iniciado el juicio contra un hombre acusado de agresiones sexuales a su sobrina política en la Cerdanya, por los que la fiscalía solicita 16 años de prisión.

La fiscalía y la acusación particular reclaman 16 años de prisión para un hombre juzgado en la Audiencia de Girona por presuntas agresiones sexuales a la sobrina de su pareja, hechos que habrían ocurrido entre 2022 y 2023 en la Cerdanya. La víctima, que tenía 23 y 24 años en el momento de los hechos, es considerada especialmente vulnerable por dificultades cognitivas y bloqueo emocional.
El juicio comenzó con la reproducción de la declaración previamente grabada de la víctima. En ella, relató cómo el acusado le introdujo los dedos en dos ocasiones: la primera en su casa y la segunda en la tienda donde trabajaba para su tía en Puigcerdà. El acusado ha negado rotundamente los hechos.
La víctima situó el primer episodio durante una madrugada del verano de 2022, cuando dormía en casa del acusado. Según su relato, él entró en la habitación y, con la excusa de darle un masaje, la agredió. Aseguró que solo se detuvo cuando amenazó con gritar. El segundo incidente tuvo lugar el 1 de febrero de 2023 en la tienda, donde afirmó que le dolió "mucho" y la llevó a contárselo a su tía.
La madre de la víctima comenzó a sospechar de la situación de su hija por cambios en su comportamiento y estado de ánimo. Tras insistir, la joven le confesó las agresiones, lo que llevó a la denuncia.
La tía de la víctima declaró en el juicio poniendo en duda la posibilidad del primer episodio, ya que ella también estaba en casa y no oyó nada. Sobre el segundo incidente en la tienda, admitió que no estaba presente en el momento exacto, pero no notó nada extraño al llegar. Tanto ella como el acusado mencionaron una discusión sobre higiene que acabó con un golpe en el abdomen de la víctima por parte del acusado.
El acusado negó cualquier contacto físico no consentido, afirmando que apenas se veían solos y que el espacio de la tienda no permitía la presencia de dos personas en la situación descrita. La fiscalía y la acusación particular solicitan 16 años de prisión, prohibición de acercamiento y comunicación, y una indemnización de 6.000 euros por daños morales. La defensa pide la absolución.