La fiesta, que se celebra desde hace décadas, contará con cinco grandes calderos para preparar aproximadamente 700 litros de chocolate mezclado con leche de la cooperativa de Palau de Cerdanya. Esta delicia veraniega atrae cada año a miles de personas que no quieren perderse el ritual.
Los "Mestres Xicolaters", miembros de la Confraria dels Mestres Xicolaters de Cerdanya, son los encargados de preparar el chocolate al aire libre. Utilizando enormes calderos sobre fuego de leña, mezclan los ingredientes clave: chocolate, leche de la Cerdanya y azúcar. Un poco de agua se añade para evitar que la mezcla se pegue, y el secreto, reconocen, reside en la técnica de remover la mezcla, una receta transmitida de generación en generación.
El programa de actos comienza a las 9 de la mañana con la apertura del mercado de productores y artesanos locales. A las 11 horas tendrá lugar la degustación del chocolate, seguida de un baile de sardanas a las 11:30 horas. Para aquellos que hayan hecho reserva previa, habrá una comida a las 13 horas. La tarde incluye un concurso de petanca a las 15:30 horas y una nueva sesión de baile de sardanas a las 17 horas.
El origen exacto de la xocolatada de Palau de Cerdanya es objeto de debate, con teorías que lo sitúan hace más de trescientos cincuenta años. Independientemente de sus inicios precisos, la fiesta ha sido y sigue siendo un día de reencuentro para familias y vecinos. Esta tradición, preservada por sus habitantes, representa un acto de reivindicación local y de respeto por sus antepasados.
La confraria, fundada en 1983, recibió la distinción Cerdà de l’any en 2015, un galardón otorgado por el Consell Comarcal de la Cerdanya. La fiesta se ha consolidado como un importante reclamo turístico y se celebra en el prado de los Verns, cerca de La Vanera.




