Diversas entidades y ochenta ciudadanos de la Cerdanya han hecho público un manifiesto dirigido a los presidentes de la Generalitat y del Consell Comarcal, mostrando su oposición al modelo de gestión previsto para el aeródromo comarcal. Impulsado por el Institut d’Estudis Ceretans, el Grup de Recerca de la Cerdanya, Ceretània, Cerdanya en Acció pel Clima, la Associació veïnal Salvem la Molina y SOS Pirineus, el documento reclama un uso deportivo y sostenible de la infraestructura, tal como establece el Plan Director Urbanístico Aeroportuario (PDUAAC).
El manifiesto alerta del peligro de retornar a un modelo de aeródromo "agresivo", recordando los intentos pasados de construir un aeropuerto. Se muestra inquietud por la posible pérdida de facultades de control y gestión por parte de las instituciones locales frente al concesionario, Aeroports de Catalunya SLU. Se critica la falta de transparencia en el proceso de aprobación del nuevo modelo de gestión, con reuniones telemáticas y escasa participación ciudadana y de los representantes municipales.
Asimismo, se señala que ya se han anunciado eventos aeronáuticos a gran escala para este verano, que podrían exceder la concepción original del aeródromo y afectar el equilibrio ambiental de la comarca a través de la contaminación de carbonización y acústica. Los firmantes exigen un debate público para garantizar el disfrute respetuoso de los potenciales de la comarca y piden toda la información necesaria antes de comprometerse con acuerdos "improcedentes y lesivos".
El texto también aborda la preocupación por la "degradación hiperacelerada" de los territorios por decisiones centralizadas, citando el ejemplo de los centros de datos. Según un profesor del CSIC, los 26 centros de datos proyectados podrían consumir el 44% de la electricidad de Catalunya y 40 millones de litros de agua diarios. Este plan, que busca convertir Catalunya en un polo de atracción de la economía digital, podría poner en problemas la sostenibilidad energética e hídrica, con transformaciones significativas en el Baix Camp, la Conca de Barberà, el Montsià, la Ribera d’Ebre y el Segrià.
Además, se menciona la previsión de una Central Hidroeléctrica Reversible en Riba-roja d’Ebre y la Fatarella, así como la Central Hidroeléctrica Reversible de la Baells en el Berguedà. Otras comarcas como el Empordà también serían polos importantes del Plan territorial sectorial para la generación eléctrica (PLATER). En cuanto al Alt Pirineu i Aran, se critica la idea de convertir la montaña en un "parque de atracciones permanente" con nuevas infraestructuras, elementos antrópicos y un incremento de eventos deportivos multitudinarios en zonas vulnerables.




