El aviso del fuego se recibió a las 17.48 horas, momento en el que las llamas afectaban terrenos agrícolas cercanos a una masa forestal. Los Bomberos desplegaron inicialmente quince dotaciones terrestres y cinco medios aéreos para evitar la propagación hacia la zona boscosa.
En las tareas de extinción ha sido clave la colaboración de maquinaria agrícola. Varios tractores han labrado los campos para crear franjas de discontinuidad, actuando como cortafuegos naturales. Estas acciones, sumadas al esfuerzo de los equipos terrestres, han permitido anclar la cabeza del fuego en campos ya trabajados.
El dispositivo ha contado con la participación de 34 dotaciones terrestres, siete medios aéreos entre aviones y helicópteros, y unos 130 efectivos. También se ha integrado en las tareas el contingente de bomberos neerlandeses que se encuentra en Catalunya dentro del Mecanismo Europeo de Protección Civil.
Según los datos provisionales facilitados por los Agents Rurals, el incendio habría afectado una superficie aproximada de ocho hectáreas. Actualmente, los flancos del fuego ya no progresan y la situación se considera favorable, aunque los servicios de emergencia mantienen el dispositivo para garantizar la extinción total.




