La iniciativa propone abrir templos iluminados exclusivamente con velas para ofrecer una experiencia de descubrimiento diferente. Este año, el monasterio de Poblet se ha incorporado a la propuesta, mientras que la iglesia de Santa Maria la Major de Montblanc ha repetido participación.
En Montblanc, cerca de 1.000 velas iluminaron el templo de Santa Maria, por donde pasaron hasta 350 personas, superando en 100 visitantes la cifra del año anterior.
En cuanto al monasterio de Poblet, la luz de las velas transformó la capilla de Sant Jordi, un espacio habitualmente no visitable, permitiendo al público descubrirlo bajo una nueva perspectiva.




