La programación de este año destaca por la celebración del décimo aniversario del certamen, que se desarrolla en el Viver de Celleristes. Este espacio, obra del arquitecto Cèsar Martinell, se consolida como la sede principal del evento tras el cambio de ubicación realizado el año pasado.
La oferta artística incluye actuaciones musicales y sesiones de monólogos distribuidas en dos escenarios diferenciados: el escenario Cooperativa y el escenario Plaça Viver. La organización ha optado por un formato que evita la coincidencia de actuaciones para facilitar la circulación de los asistentes.
Más allá del apartado cultural, el festival mantiene su compromiso con el producto de proximidad. El espacio gastronómico ofrece vinos de la DO Conca de Barberà y propuestas culinarias locales, reforzando el carácter de Km0 que define la identidad del encuentro.




