El fraude eléctrico se dispara en la Conca de Barberà: casi se duplica en 2025

La comarca registra 58 expedientes y más de 1,4 millones de kWh defraudados, con Montblanc, L'Espluga y Sarral a la cabeza.

Imagen genérica de un contador eléctrico con un aviso de fraude.
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Imagen genérica de un contador eléctrico con un aviso de fraude.

La Conca de Barberà ha visto cómo el fraude eléctrico casi se duplicaba durante 2025, con 58 expedientes detectados y un volumen de energía defraudada que supera los 1,4 millones de kWh.

La tendencia del fraude eléctrico en la Conca de Barberà ha experimentado un aumento sostenido durante 2025. Se han detectado 58 expedientes, una cifra que casi duplica los 32 registrados el año anterior. La energía defraudada asciende a 1.429.827 kWh, una cantidad equivalente al consumo anual de más de 400 hogares, poniendo de manifiesto la gravedad del problema en esta comarca.
Según datos facilitados por Endesa, el municipio de Montblanc lidera las estadísticas con 23 expedientes y 458.642 kWh defraudados. Entre los casos destacados se encuentran aquellos vinculados a plantaciones de marihuana, que concentran un elevado consumo energético. A continuación, se sitúa l'Espluga de Francolí con 11 expedientes y 175.717 kWh, y Sarral, que ha experimentado un notable incremento con siete expedientes y 124.256 kWh, principalmente asociados a pequeños consumidores y enganches domésticos. Otras localidades como Vimbodí i Poblet, Vilaverd, Solivella y Barberà de la Conca también han registrado casos relevantes, demostrando que el fraude energético afecta tanto a grandes consumidores como a suministros puntuales en zonas más pequeñas.
El fenómeno del fraude energético está impulsado mayoritariamente por las plantaciones de marihuana y los grandes consumidores, que representan más de la mitad de la energía defraudada. Los pequeños suministros domésticos, en cambio, solo aportan un 5% al total. Además del impacto económico directo, estas prácticas ilegales generan sobrecargas en la red eléctrica, incrementan el riesgo de incendios y provocan electrocuciones, además de causar interrupciones en el suministro que afectan la vida cotidiana de los vecinos.
Para hacer frente a esta problemática, Endesa está implementando soluciones tecnológicas avanzadas, como contadores inteligentes, sensores e inteligencia artificial. Además, se refuerza la colaboración con las fuerzas de seguridad, especialmente en aquellos municipios con una incidencia elevada de fraude. La reciente Ley orgánica 1/2026 endurece las sanciones para aquellos infractores que reinciden en el fraude, contemplando multas y penas de prisión para aquellos vinculados a cultivos de marihuana.
Aunque la Conca de Barberà representa un porcentaje reducido del fraude energético a nivel catalán, los puntos críticos detectados en el territorio continúan generando presión sobre la red y afectan la seguridad y la calidad del suministro. Esto convierte el control y la prevención en una prioridad tanto para las empresas distribuidoras como para las administraciones públicas.