La operación policial, que comenzó a primera hora de la mañana, se ha centrado en una zona diseminada del municipio. Los agentes han localizado y destruido las plantas de marihuana en un estado avanzado de crecimiento. Además de las plantas, se han incautado trece bolsas de basura con cogollos ya secados y preparados para su posterior reparto.
La plantación estaba distribuida en siete terrazas. En el momento de la intervención, no se ha localizado a ninguna persona responsable del cultivo, según ha informado el cuerpo policial. La investigación continúa abierta para identificar y detener a los presuntos implicados.
Además de la infraestructura destinada al cultivo, se han encontrado dos tiendas de campaña utilizadas para pernoctar, dos secadores y un espacio habilitado como cocina. Estas instalaciones permitían a los encargados permanecer cerca de la plantación y gestionar las diferentes fases de preparación de la droga.




