La iniciativa pone en valor la acogida que muchos pueblos ofrecieron a niños y población refugiada durante la Guerra Civil, estableciendo un puente con los conflictos y emergencias humanitarias actuales, como la situación en Palestina, reivindicando la solidaridad como un compromiso vigente.
En el acto inaugural, Montblanc ha recibido una placa conmemorativa como «Pueblo Solidario», reconociendo la respuesta humanitaria que ofreció en tiempos difíciles. Hasta 1938, el municipio acogió a cerca de 500 personas refugiadas.
La bienvenida ha contado con la participación de alumnos del Institut Martí l'Humà, que han presentado un trabajo relacionado con la temática. Los participantes también han visitado el Arxiu Comarcal de la Conca de Barberà para consultar documentación histórica.
Con esta primera parada, Tarragona Refugia inicia un recorrido que combina historia, educación y compromiso social, con el objetivo de mantener viva la memoria de la solidaridad y proyectarla ante los desafíos humanitarios del presente.




