La iglesia de Sant Francesc de Montblanc, un monumento del siglo XIII, ha vuelto a abrir sus puertas este sábado por la mañana tras un período de rehabilitación de casi nueve meses. Las obras se han centrado en la reparación de diversas deficiencias, como filtraciones de agua, y en la recuperación de la fisonomía original del edificio para potenciar su valor patrimonial.
Durante los trabajos de restauración, se han descubierto unas pinturas polícromas medievales en el artesonado del techo. El espacio continuará utilizándose como sala de actos para conciertos y conferencias. Inicialmente, se contempló la creación de un centro de interpretación de la leyenda de Sant Jordi, pero se priorizó la solución de las carencias estructurales del inmueble.
Según ha explicado el concejal de Patrimonio, Oriol Pallissó, se han llevado a cabo diversas intervenciones para devolver al monumento su apariencia inicial, eliminando elementos no originales y mejorando el campanario, las ventanas con alabastro y el techo. También se han limpiado las paredes, se ha instalado suelo radiante y se han resuelto las filtraciones de agua del claustro adyacente.
La arquitecta del proyecto, Anna Feu, ha destacado el reto de transformar un edificio del siglo XIII en una sala polivalente respetando sus valores documentales, arquitectónicos e históricos. El alcalde de Montblanc, Marc Vinya, ha subrayado la importancia de mantener un uso respetuoso con el patrimonio restaurado.
Las obras, que comenzaron a principios de octubre, se han realizado con plazos ajustados, a pesar de haber obtenido una prórroga de tres meses para su finalización, ligada a una subvención de los fondos Next Generation. Más de un centenar de profesionales han participado en estos trabajos.
El Ayuntamiento de Montblanc también ha conseguido la concesión de uso gratuito de la iglesia por parte de la Generalitat de Catalunya por 75 años, lo que podría permitir retomar en el futuro el proyecto del centro de interpretación de la leyenda de Sant Jordi.




