El Alt Penedès y el Garraf muestran un crecimiento demográfico sostenido, impulsado principalmente por los movimientos migratorios, según la nueva edición del Anuario de Indicadores Socioeconómicos de la Mancomunitat Penedès-Garraf. Estas comarcas superan los 116.000 y 164.000 habitantes respectivamente, con incrementos poblacionales del 1,67% en el Alt Penedès entre 2024 y 2025 y casi 10.000 nuevos residentes en el Garraf en cuatro años.
El saldo vegetativo, que mide la diferencia entre nacimientos y defunciones, es negativo en ambas comarcas, lo que subraya la importancia de las migraciones como motor del crecimiento poblacional. En el Alt Penedès, el saldo migratorio interno se ha más que duplicado en tres años, pasando de 962 a 2.101 personas, compensando así el saldo vegetativo negativo.
En el Garraf, la dinámica migratoria es aún más pronunciada. En 2024 se registraron 10.491 llegadas de otros puntos del Estado frente a 7.909 salidas, resultando en un saldo positivo de 2.582 personas. En cuatro años, el saldo migratorio interno acumulado asciende a 11.520 personas.
Este crecimiento migratorio también transforma la composición de la población. En el Garraf, casi una cuarta parte de los residentes ha nacido fuera de España, mientras que en el Alt Penedès este porcentaje se sitúa en el 17,3%. Destaca especialmente el aumento de población proveniente de América del Sur en ambas comarcas.
Paralelamente al aumento poblacional, las comarcas afrontan un proceso de envejecimiento estructural. En el Alt Penedès, las personas de 65 años o más representan el 18,73% de la población, frente al 14,52% de menores de 15 años, con casi 4.900 personas mayores más que niños. En el Garraf, una de cada cinco personas tiene 65 años o más, y la edad media es de 44,32 años, con una clara superioridad de mujeres en las edades más avanzadas.
El mercado laboral mantiene una evolución positiva, acompañando el crecimiento demográfico. En el Alt Penedès, el número de asalariados alcanzó las 37.075 personas a finales de 2025, un 1,10% más que el año anterior, con una tasa de paro registrada del 7,98%, inferior a la media catalana y española. La contratación aumentó un 5,9% durante 2025, aunque la temporalidad sigue siendo elevada (62,49%).
En el Garraf, la ocupación asalariada creció un 1,71% hasta los 26.815 trabajadores, y el número de autónomos aumentó un 2,63% hasta los 12.080. La tasa de paro registrada se situó en el 9,29%, y destaca que más de la mitad de los contratos formalizados (52,42%) son indefinidos.
El Anuario también señala retos en el mercado laboral, como la alta incidencia del paro entre las personas de 55 años o más y entre las mujeres. En el Alt Penedès, los parados mayores de 55 años representan más de un tercio del total, mientras que en el Garraf son casi cuatro de cada diez. La calidad de la contratación también muestra diferencias, con una temporalidad superior al 60% en el Alt Penedès frente al 52% de contratos indefinidos en el Garraf.
El informe ofrece una visión global de la evolución del Penedès y el Garraf, incluyendo indicadores de actividad económica, vivienda, turismo, movilidad, consumo y medio ambiente, dibujando un territorio en crecimiento que afronta importantes retos demográficos y sociales.




