La banda Sopa de Cabra celebró esta noche cuatro décadas de trayectoria sobre el escenario principal del Festival Terramar CaixaBank con un concierto que ha confirmado la vigencia de una de las bandas imprescindibles de la música catalana. Cuarenta años después, sus canciones continúan hablando por sí mismas.
El concierto ofreció 24 canciones que permitieron comprobar la capacidad de conexión del cancionero de Sopa de Cabra con el público. La formación comenzó con temas como “Si et va bé”, “El carrer dels torrats” y “No vull canviar de pell”, alternando diferentes momentos de su trayectoria. Gerard Quintana, en el centro del escenario, lideró el directo, interactuando constantemente con un auditorio que hizo suyas las canciones.
Junto a Gerard Quintana, Josep Thió (guitarra y voz) y Pep Bosch (batería) fueron piezas clave. La banda se completó con Jaume “Peck” Soler (guitarra), Valen Nieto (director musical y multiinstrumentista), Miki Santamaria (bajo), Oest de Franc (guitarra) y Beth Rodergas (voces, coros y percusión). Una arquitectura vocal más amplia y tres guitarras dieron potencia y matices al repertorio.
La noche continuó con piezas como “El boig”, “Nits de glòria”, “Sents”, “Els teus somnis”, “Hores bruixes” o “Cercles”. En el tramo final, “Mai trobaràs”, “Sota una estrella” y “No tinguis pressa” precedieron “L’Empordà”, convertido en una gran interpretación colectiva. El concierto concluyó con “Tot queda igual”, “El far del sud”, “Podré tornar enrere” y “Camins”, evidenciando el largo camino recorrido por la banda.
La jornada también incluyó la actuación de PAAU, el proyecto de Pau Montoliu, dentro de los Imprescindibles, el ciclo de talento emergente de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Sitges. PAAU presentó su visión del reguetón.
Hoy, 12 de agosto, será la última noche del festival. La clausura correrá a cargo de God Save The Queen, un tributo a Queen. Además, dentro de los Imprescindibles, la solista Lucía Durán y el pianista Gerard Ibáñez presentarán un espectáculo de pop y baladas.




