El robo de cable de cobre se ha convertido en un problema recurrente en la red ferroviaria, con graves consecuencias para los usuarios. Uno de los incidentes más significativos ocurrió en las instalaciones de Vinaixa, donde un incendio provocado por un robo inutilizó sistemas clave de señalización y seguridad.
Desde mediados de julio, la circulación entre Les Borges Blanques y La Plana-Picamoixons está interrumpida. Se ha establecido un servicio alternativo por carretera para cubrir parte del recorrido de las líneas R13 y R14. La reparación de los sistemas afectados se espera que dure varias semanas.
Los datos recogidos durante el primer semestre de 2026 indican 152 robos de cable en instalaciones de Adif en Catalunya, lo que representa el 38% del total registrado en España. Esta cifra supone un aumento respecto a los 184 casos de 2025.
El elevado precio del cobre en los mercados internacionales ha convertido este metal en un objetivo atractivo para los ladrones. Estos robos no solo generan un coste de reparación para Adif, sino que también afectan directamente a los usuarios con retrasos e interrupciones del servicio.
Otros puntos de la red catalana, como Bellvitge-Gornal, el entorno de La Sagrera o la línea R3, también han sufrido episodios similares recientemente. Mientras las administraciones buscan soluciones, el problema persiste, como demuestra el caso de Vinaixa, que ha dejado una línea ferroviaria sin servicio durante semanas.




