La medida establece un precio único de 1,50 euros por trayecto, independientemente de la ruta o del municipio de origen del estudiante. El objetivo principal de esta iniciativa es evitar que la distancia geográfica hasta los centros educativos suponga una carga económica añadida para las familias de la Garrotxa.
El nuevo sistema mantendrá las bonificaciones vigentes para familias con varios hijos escolarizados. Así, el coste para el segundo hermano será de un euro, mientras que a partir del tercero el importe se reducirá hasta los 0,50 euros.
Según las estimaciones realizadas, el cambio comportará un ahorro anual significativo para los hogares situados en municipios más alejados. En localidades como Oix o Sales de Llierca, la reducción del gasto podrá superar los 600 euros por curso.
“"Debemos trabajar para que sea donde sea que decidan habitar las familias no condicione las oportunidades educativas de sus hijos e hijas."




