El toque manual de campana, una tradición arraigada durante siglos en los municipios catalanes, está siendo gradualmente sustituida por sistemas automáticos. Ante esta tendencia, el consistorio de Les Preses ha tomado la iniciativa de retornar a este método tradicional para salvaguardar una parte valiosa del patrimonio cultural e inmaterial local.
Actualmente, el campanario de Sant Pere dispone de seis campanas: cuatro para usos litúrgicos y dos horarias. Sin embargo, una reforma efectuada hace décadas alteró su funcionamiento, impidiendo tanto los toques manuales como el movimiento tradicional. La nueva propuesta municipal pretende revertir estos cambios y restaurar las funciones originales del campanario.
La inclusión de los toques manuales de campanas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2024 ha impulsado a muchos municipios a recuperar esta práctica. Se estima que aproximadamente medio millar de los 2.200 campanarios existentes en el territorio cuentan con un campanero activo. Con esta acción, el Ayuntamiento de Les Preses confía en mantener vivo uno de los sonidos más emblemáticos del municipio garrotxí, asegurando su transmisión a las futuras generaciones.




