Repunta el tráfico de animales por la AP-7: la mayoría son perros

Los Mossos alertan del riesgo de enfermedades y de los beneficios millonarios para las mafias que introducen animales del este de Europa.

Imagen genérica de la policía con luces de emergencia.
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Imagen genérica de la policía con luces de emergencia.

Los Mossos d'Esquadra han detectado un incremento del tráfico de animales, principalmente perros, a través de la AP-7, alertando del riesgo de enfermedades y de los elevados beneficios para las organizaciones criminales.

La Unidad Regional de Medio Ambiente (URMA) de los Mossos en Girona está investigando organizaciones dedicadas al tráfico de animales, especialmente perros de razas buscadas como chihuahua, teckel, labrador o golden retriever, que llegan desde países del este de Europa.
Según fuentes policiales, estas redes pueden multiplicar por diez o incluso por veinte el beneficio inicial, pagando unos 100 euros por ejemplar y revendiendo lo hasta 2.000 euros al consumidor final. El jefe de la URMA en Girona, Toni Martín, señala que "siempre hay alguna baja, pero el negocio está ahí y, por eso, se sigue haciendo".
Uno de los principales problemas es que muchos de estos animales llegan sin los controles sanitarios necesarios, lo que puede comportar el desarrollo de enfermedades una vez adquiridos por los clientes. Martín explica que los animales "vienen sin ningún control" y que se encuentran a menudo con casos donde el perro desarrolla una enfermedad posteriormente por un perfil genético inadecuado o por la falta de cuidados previos.
La policía también debe supervisar los tráficos legales con documentación de transporte internacional, ya que la AP-7 es un punto clave por su proximidad a la frontera. La URMA interviene en los casos que se quedan en la región o que continúan hacia otros puntos del Estado.
Además del tráfico de animales, la URMA de Girona también se encarga del control del vertido incontrolado de residuos en el medio natural, una actividad en aumento que incluye tanto a empresas, especialmente del sector de la construcción, como a talleres ilegales que evitan la gestión correcta de sus desechos.