Los datos confirman que Cataluña se posiciona firmemente como un centro de producción audiovisual de primer nivel durante 2026. Uno de los proyectos más ambiciosos es Enredados (Tangled), la adaptación musical en acción real de The Walt Disney Company, dirigida por Michael Gracey. El rodaje, que arranca este junio, tendrá lugar en el Barrio Viejo de Girona y otros puntos de la provincia, recreando el reino de Corona tras un macrocasting celebrado en la Fira de Girona.
El territorio catalán también acoge otras grandes producciones de Hollywood, como The Last Druid, protagonizada por Russell Crowe y Rose Leslie, filmada en Can Sant Joan. Aunque la producción ha sido temporalmente paralizada por la Generalitat debido a la prevención de la peste porcina, su presencia subraya el atractivo de Cataluña.
En el ámbito de las series, destacan Gènesi (3Cat y Netflix), centrada en el legado de Ferran Adrià y elBulli, y la producción biográfica Caballé, bajo la dirección de Patricia Ortega. A estas se suman trabajos catalanes como L(IA) de Patricia Font, el thriller Cronos sobre el atentado de La Rambla, Burundanga de José Corbacho, y el debut de Alberto Gross con Catorze de març, rodado en los platós de Terrassa.
Esta efervescencia cinematográfica se apoya en hitos pasados como el rodaje de Juego de Tronos en Girona o Westworld en Besalú. Actualmente, el fenómeno se mantiene vivo con proyectos locales, como el cortometraje Claro de Luna de Érika Coll, rodado en la iglesia de Santa Maria de Blanes y protagonizado por Ivan Luengo, que aborda el impacto del Alzheimer. Muy cerca, el Castell de Santa Florentina en Canet de Mar acoge el rodaje del largometraje El Caso Vitruvio.




