El proceso de adjudicación de la gestión del cine Truffaut ha generado una profunda crisis de confianza en el seno del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Girona, coalición formada por Guanyem, Junts y ERC. La junta de gobierno local aprobó recientemente, con los votos favorables de Junts y ERC (4 votos) y el voto contrario de Guanyem (3 votos), la adjudicación del cine a Rambla de l’Art-Cambrils AIE. Esta empresa ganó el concurso público y se ha impuesto al Col·lectiu de Crítics de Cinema de Girona, que había gestionado el equipamiento durante más de 25 años.
La vicealcaldesa Gemma Geis (Junts) ha reconocido que se abre un "período de reflexión" sobre la continuidad del mandato. Según su opinión, el voto contrario de Guanyem responde a una "gesticulación" para que sus socios de gobierno "asuman el desgaste político y público de la decisión". Geis remarcó que la votación se hizo "a regañadientes pero con la seguridad de que era la única opción legal posible".
Por su parte, Quim Ayats (ERC) ha señalado que la votación en junta de gobierno ha significado el "quiebre de la confianza política". En contraste, el alcalde Lluc Salellas ha negado que hubiera "gesticulación" por parte de Guanyem.




