El Colectivo de Críticos de Cine de Girona llevará la adjudicación del Cinema Truffaut al Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público por considerar que ha habido "irregularidades flagrantes" en el concurso. Entre las críticas principales destacan que se haya adjudicado un "servicio público cultural sin finalidad lucrativa" a una empresa privada y que las bases del concurso no exigieran explícitamente que la programación fuera en versión original, "la principal singularidad" del cine.
El colectivo acusa al equipo de gobierno municipal de haber "matado el proyecto" y critica que su propia propuesta fuera valorada de manera "arbitraria". También sospechan que el proyecto de la empresa Rambla de l’Art pudiera ser idéntico al suyo. Actualmente, mantienen abierto el cine por "responsabilidad con los trabajadores".
Con la presentación de un recurso administrativo, el colectivo busca dejar en suspenso la adjudicación y generar incertidumbre sobre el futuro inmediato del equipamiento. La junta de gobierno de Girona adjudicó el pasado viernes la gestión a Rambla de l’Art-Cambrils IAE, en una votación fragmentada.
Los críticos reprochan a los partidos del equipo de gobierno (Guanyem, Junts y ERC) "falsas promesas" y "maniobras dilatorias", acusándolos de priorizar el "tacticismo y la cobardía política" por encima del "interés general, la cultura pública y un proyecto ciudadano único en el país". Consideran que la campaña electoral ya ha comenzado y que el Truffaut ha sido "utilizado".
Denuncian que el Ayuntamiento de Girona ha "abandonado el modelo" original del Truffaut, nacido hace veinticinco años como cine público en versión original, optando por la "mercantilización y privatización". Señalan a los tres socios de gobierno como "responsables políticos" por su "negligencia" en la supervisión y aprobación de las bases del concurso.
También critican la "desidia y absoluta pasividad" de la concejalía y el área de Cultura (en manos de ERC). Explican que se les informó que la única manera legal de proponer el concurso era estableciendo una ponderación del 51% para la propuesta cultural y 49% para la económica. Con una ponderación del 70-30, la ley obligaría a constituir un comité de expertos, pero con la propuesta de Girona, "toda la valoración cultural ha quedado en manos de un solo técnico".
El colectivo califica la valoración cultural de su proyecto como "arbitraria, sesgada y profundamente injusta", argumentando que no se ha tenido en cuenta su experiencia de veinticinco años ni el éxito reconocido del Truffaut. Además, sospechan de posibles "filtraciones" dado que el proyecto de Rambla de l’Art fuera "idéntico al suyo".
El recurso al Tribunal de Contratos "detendrá automáticamente la adjudicación", con un plazo de resolución de entre cuatro y cinco meses, durante los cuales Girona podría quedarse "huérfana de cine en versión original".
El Colectivo de Críticos ha registrado el nombre "Cinema Truffaut", lo que impediría a Rambla de l’Art utilizarlo si asume la gestión. Además, quedan en el aire las subvenciones europeas conseguidas y el hecho de que el cine deje de ser sede de la Filmoteca.




