La operación, valorada en 115.000 euros, ha sido financiada íntegramente mediante una subvención del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica. Esta compra pone fin a una etapa de colaboración iniciada en 2011, cuando se firmó un convenio de custodia que ya permitía aplicar criterios técnicos de conservación en la zona.
La finca destaca por su elevada concentración de especies de flora, algunas de las cuales son exclusivas de este punto dentro del conjunto de las Gavarres. Por este motivo, el organismo gestor considera este terreno de 70 hectáreas como un elemento estratégico para mantener el equilibrio ecológico del entorno.
A partir de ahora, el Consorci de les Gavarres coordinará con el Ajuntament de Llagostera las futuras actuaciones de gestión. El propósito es mejorar el estado de conservación de los hábitats de interés comunitario y asegurar que el espacio se mantenga como un referente de protección del patrimonio natural para el futuro.




