La infraestructura, que atraviesa el río Ter, ha entrado en funcionamiento tras meses de obras que comenzaron en septiembre y se centraron en el montaje de la estructura sobre pilares de hormigón armado. Esta nueva vía une el valle del Ter con el valle de Llémena, una reclamación histórica de los vecinos de ambos municipios.
Con un presupuesto final de 1,8 millones de euros, la pasarela está diseñada para bicicletas y peatones y se integra en la red de itinerarios de Ecovies de Girona. Sustituye al antiguo puente provisional que fue destruido por el temporal Glòria en 2020.
La pasarela tiene una longitud de unos 135 metros y una anchura de 1,80 metros, construida a más de 6,70 metros de la orilla del río para minimizar riesgos. El coste total de la actuación, que fue adjudicada a la empresa Targsa, ha sufrido encarecimientos desde su planteamiento inicial en 2014 por el aumento del precio de materiales como el acero. Una parte significativa de la financiación, 738.986 euros, proviene de los fondos europeos Next Generation.
Además, el municipio de Bescanó ha inaugurado recientemente la pasarela de la Cua del Peix, que mejora la continuidad del recorrido por la orilla del Ter.




