Este miércoles por la noche, Girona ha expresado su apoyo al pueblo de Ceuta con una concentración centrada en la defensa de la ciudad autónoma y el rechazo a la entrada masiva e irregular de inmigrantes. El evento tuvo lugar bajo un intenso despliegue de los Mossos d’Esquadra para prevenir cualquier enfrentamiento entre grupos con ideologías opuestas.
Los asistentes quisieron transmitir un mensaje de solidaridad hacia los ciudadanos de Ceuta, que desde hace semanas piden medidas para garantizar la seguridad, reforzar el control fronterizo y restaurar la normalidad. Durante el acto, se escucharon consignas a favor de Ceuta y en contra de lo que los manifestantes describieron como una «invasión».
Paralelamente, colectivos de izquierda radical organizaron una contramanifestación, autodenominada antifascista. Sin embargo, su movilización no logró eclipsar la convocatoria principal de apoyo a Ceuta, a pesar de los intentos de presentarla como una protesta racista o contraria a los derechos humanos.
Un dispositivo de seguridad de los Mossos d’Esquadra se estableció en la Plaça del Vi y alrededores para mantener separados a los dos grupos. A pesar de algunos intercambios de gritos previos a las concentraciones, la presencia policial fue clave para evitar incidentes graves.
La movilización en Girona forma parte de una jornada estatal de acción que ha tenido eco en numerosas ciudades de todo el Estado, donde miles de personas se manifestaron para apoyar a los vecinos de Ceuta y exigir una respuesta contundente a la crisis migratoria.
La Federación Española de Municipios y Provincias promovió estas concentraciones coincidiendo con el Día de Ceuta. Partidos como el PP y Vox animaron a la participación, mientras que el gobierno español las calificó de partidistas.
Los organizadores rechazaron estas críticas, defendiendo que el objetivo primordial era mostrar solidaridad con una ciudad bajo una presión migratoria sin precedentes. Reclamaron recursos adicionales, más efectivos policiales, un control fronterizo eficaz y el retorno de las personas que hayan entrado ilegalmente y no cumplan los requisitos para permanecer.
En la ciudad de Ceuta, la respuesta ciudadana fue especialmente notable, con calles llenas de banderas ceutíes y españolas. Los residentes expresaron su cansancio por la falta de soluciones y pidieron recuperar la seguridad y la convivencia en sus barrios.
“"Ceuta no se vende, Ceuta se defiende"
“"Las promesas no son suficientes: hacen falta respuestas"
Con esta suma, Girona se ha unido al clamor nacional, enviando un mensaje claro: el pueblo de Ceuta no está solo. Ante la inacción percibida, los ciudadanos exigen soluciones inmediatas, control fronterizo y respeto por los derechos de los residentes de Ceuta.




