El Barrio Viejo de Girona ha vivido una jornada intensa de rodaje para la película de Disney Enredados, que ha convertido la ciudad en el reino de Corona. Las calles cercanas a la catedral y a la calle de los Apóstoles han sido cortadas para permitir la filmación, atrayendo curiosos y turistas.
La producción ha mantenido un fuerte secretismo, pero el movimiento de cerca de medio millar de figurantes ha sido evidente. Nobles, doncellas y gente del pueblo han desfilado por las calles, con la Biblioteca Josep Riera sirviendo como punto de encuentro para los actores de figuración antes de incorporarse a las escenas.
La plaza de los Apóstoles y la subida de la catedral se han convertido en un establo improvisado para los caballos que participan en las escenas. La calle de la Claveria ha sido un punto clave para observar los preparativos y la llegada de miembros del reparto.
Hacia las once y media de la mañana, el actor estadounidense Milo Manheim, protagonista del film interpretando a Flynn Rider, ha llegado a la zona restringida. También se ha visto a la productora estadounidense Kristin Burr, responsable del proyecto para Burr! Productions.
El rodaje en Girona continuará hasta el próximo 3 de agosto. La producción se trasladará a la subida de Sant Domènec, donde se está preparando un decorado con estandartes, puestos de mercado y pinturas en los escalones. En la plaza de los Jurats, ya se ha terminado la decoración de un mercado simulado y un mosaico con los reyes y la princesa.
También se prevé grabar escenas en Besalú a finales de semana, con cortes en el puente medieval. El equipo artístico ya trabaja en la ambientación de este espacio histórico.




