Girona prioriza la salud mental y las adicciones en el nuevo plan municipal

El plan cuatrienal busca combatir el malestar emocional y las desigualdades en salud entre barrios, con acciones adaptadas a cada zona.

Imagen genérica de participantes en un taller de salud comunitaria en Girona.
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Imagen genérica de participantes en un taller de salud comunitaria en Girona.

El nuevo plan local de salud de Girona para los próximos cuatro años pone el foco en combatir el malestar emocional y las adicciones, buscando reducir las desigualdades entre barrios.

El Plan Local de Salud Integral del Ayuntamiento de Girona para los próximos cuatro años ha establecido como prioridades la lucha contra el malestar emocional y las adicciones. Este documento, fruto de un diagnóstico exhaustivo con datos sanitarios y encuestas ciudadanas, define cuatro ejes principales: bienestar emocional y salud mental, salud afectivosexual y reproductiva, consumo y adicciones, y salud comunitaria. La concejala de Salud y Bienestar Emocional, Sílvia Bosch, ha destacado la necesidad de diseñar acciones específicas para cada barrio, ya que se han detectado diferencias significativas en las necesidades de la población.
Elaborado durante casi un año, el plan se basa en datos del Departamento de Salud, las áreas básicas de salud de la ciudad, una encuesta de hábitos de salud a la ciudadanía (con 131 respuestas) y entrevistas a profesionales. Bosch ha subrayado que el documento es una "herramienta real" y una "hoja de ruta" para las políticas municipales, basado en un "diagnóstico honesto" y la "realidad de la calle".
Las cuatro líneas estratégicas incluyen un énfasis reforzado en adicciones y salud mental, considerados "preocupantes" por los indicadores de salud. Bosch ha calificado el malestar emocional como una "emergencia silenciosa", señalando que la ansiedad, la depresión y la soledad superan la capacidad del sistema público, y ha defendido el papel clave de los ayuntamientos en la promoción de la salud para prevenir estos casos.
El diagnóstico también revela desigualdades en salud dentro de la misma ciudad, vinculadas al barrio de residencia. Por ello, el consistorio adaptará las intervenciones a las necesidades de cada área básica de salud, aunque el malestar emocional es una preocupación transversal.
El plan prevé programas de promoción de la salud en coordinación con centros educativos, equipos de apoyo emocional y servicios municipales. Las intervenciones en adicciones se basarán en datos de profesionales sanitarios y Mossos d'Esquadra. Iniciativas como las campañas para reducir el consumo de alcohol en las Ferias de Girona o el programa 'Nits de Qualitat' para jóvenes ya se están implementando.
El teniente de alcaldía, Xavier Aldeguer, ha defendido que los municipios pueden influir en factores de salud más allá de la atención sanitaria, como la promoción de hábitos saludables, la salud comunitaria, la movilidad o el entorno ambiental, ya que el "código postal" tiene un peso importante en los indicadores de salud.
Bosch ha concluido que el plan es "dinámico" y se evaluará periódicamente, reafirmando que la salud de las personas que viven en Girona debe ser una "prioridad real".