La medida, que responde a un acuerdo con vecinos y comerciantes de la zona, permitirá la circulación de coches y el aparcamiento mientras el centro educativo esté cerrado por vacaciones. A partir del 1 de septiembre, con el inicio del curso escolar, el vial volverá a ser un espacio peatonal y entorno escolar seguro.
Según ha detallado el consistorio en redes sociales, la modificación se ha realizado a petición de los residentes locales. Aunque el curso escolar finalizó en junio, el casal de verano en la escuela Àgora motivó que la pacificación se flexibilizara durante julio.
Esta decisión parece responder a un acuerdo con algunos vecinos y comerciantes que se oponían a la pacificación permanente del entorno escolar. La medida de pacificación se implementó el año pasado tras una larga reivindicación de las familias y la dirección de la escuela Àgora, pero generó un rechazo frontal por parte de otros vecinos que preferían una apertura temporal durante el horario lectivo.
La Associació de Famílies d'Alumnes (AFA) de la escuela Àgora mantiene su apuesta por una "pacificación definitiva, estable y real" del espacio. Las familias y la dirección del centro habían reclamado durante años la peatonalización del espacio, citando varios atropellos de niños ocurridos antes de la pacificación.
La AFA considera esencial que el espacio esté pacificado de manera continuada y defiende una transformación integral del entorno escolar que lo haga más amable, seguro y útil para todo el barrio, incluyendo más espacio para peatones, carriles bici y soluciones que cubran las necesidades de vecinos y escuela.




