Salud refuerza la lucha contra el tabaco: consumo mínimo histórico pero 10.000 muertes anuales

El Departamento de Salud impulsa nuevas campañas y recursos para reducir el consumo de tabaco y prevenir la iniciación entre los jóvenes.

Imagen genérica de un dispositivo de cigarrillo electrónico.
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Imagen genérica de un dispositivo de cigarrillo electrónico.

El Departamento de Salud ha presentado nuevas acciones para combatir el tabaquismo en Cataluña, a pesar de que el consumo ha alcanzado un mínimo histórico del 20,6%, el tabaco sigue provocando cerca de 10.000 muertes anuales.

La campaña institucional, bajo el lema "Fumar es una mierda", utiliza un lenguaje directo para concienciar sobre los riesgos del tabaco. Inicialmente lanzada a finales del año pasado, su duración se ha ampliado para mantener una presencia continua durante todo el año, especialmente en medios audiovisuales.
El objetivo de la iniciativa es doble: incentivar el abandono del consumo entre la población adulta y prevenir que los adolescentes se inicien en la adicción a la nicotina. La campaña ha alcanzado una cobertura estimada del 82,7% en la población mayor de 18 años, con especial énfasis en la franja de 25 a 45 años.
Los datos de la Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA) sitúan la prevalencia del consumo de tabaco en un 20,6%, el punto más bajo de la serie histórica, con aproximadamente 1,5 millones de fumadores. La brecha de género persiste, con un 25,3% de hombres fumadores frente al 16,1% de mujeres. Las regiones sanitarias de Girona (23,8%), el Penedès (22,7%) y Lleida (21%) presentan los índices más altos, mientras que Barcelona ciudad registra el más bajo (16,2%). El consumo también es más elevado en personas con menos recursos y nivel educativo.
En cuanto a los nuevos productos, el consumo de cigarrillos electrónicos o vapeadores se mantiene en niveles bajos (1,3%), pero la experimentación es notable, con un 11,1% de la población de 15 años o más que los ha utilizado anteriormente.
El tabaquismo es responsable del 13% de las defunciones en Cataluña, cerca de 10.000 anuales. La exposición al humo ambiental en el hogar ha disminuido significativamente, afectando al 7,2% de la población adulta no fumadora y al 6,5% de los niños. Sin embargo, un 8,7% de las mujeres embarazadas continúa fumando.
El acompañamiento sanitario demuestra ser clave para dejar de fumar, con 72.980 personas lográndolo el año pasado. Los tratamientos hospitalarios también han crecido, y la tasa de abandono general se sitúa en el 48,6%, con valores más altos en personas mayores y de nivel socioeconómico medio.
El consejo sanitario se ha convertido en una herramienta fundamental, con un 62% de los fumadores recibiendo apoyo profesional. Este modelo se apoya en redes como la de Atención Primaria Sin Humo y la Red Catalana de Hospitales Sin Humo, complementado por farmacias y el servicio 061 Salut Respon.
El consumo diario de tabaco entre los jóvenes de 14 a 18 años se ha reducido a la mitad en dos décadas, pero preocupa el auge del "nuevo tabaquismo" con cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina. Un 46,9% de los adolescentes ha consumido alguna vez cigarrillos electrónicos.
La Secretaría de Salud Pública mantiene una actividad inspectora constante para garantizar el cumplimiento de la Ley del tabaco, con 7.592 inspecciones realizadas en 2025, que derivaron en 140 expedientes y 139 sanciones. La colaboración ciudadana ha presentado 131 denuncias.
La XXVII Semana Sin Humo, bajo el lema "Inhala Vida", y el Día Mundial sin Tabaco se centran en desmontar las estrategias de la industria para atraer a los jóvenes a los productos con nicotina.
La ciudadanía dispone de recursos como los centros de Atención Primaria, fármacos indicados por enfermeras, el teléfono 061 Salut Respon y la herramienta eConsulta para abandonar el consumo de tabaco.