La facturación de los estancos de la provincia de Girona alcanzó los 1.029 millones de euros en 2025, una cifra que consolida la expansión de un negocio marcado por la ubicación geográfica, el turismo y la diferencia de precios con Francia.
Los datos revelan una aceleración notable en los últimos años: la facturación pasó de 739 millones en 2023 a 906 millones en 2024, superando la barrera de los mil millones al año siguiente. En solo dos años, los ingresos por la comercialización de tabaco crecieron cerca de un 40%.
Si comparamos con hace una década, el incremento es aún más significativo. En 2015, la venta de tabaco generó 503 millones de euros en Girona. Diez años después, la facturación se ha más que duplicado, con un aumento acumulado del 105%, principalmente debido al incremento de la fiscalidad sobre el tabaco.
Girona se sitúa como la tercera provincia del Estado con más venta de tabaco, después de Madrid y Barcelona. Este desequilibrio entre población y ventas se explica en gran parte por el consumo asociado al turismo y al comercio transfronterizo, ya que la provincia recibe millones de visitantes anualmente.
El incremento de los ingresos no se debe solo al aumento del precio. En 2025 se comercializaron más de 156 millones de paquetes de cigarrillos en Girona, frente a los 104 millones de 2019, un aumento del 50% en seis años. Aunque el volumen actual es inferior al de principios de siglo (más de 200 millones de paquetes en 2005), confirma un cambio de tendencia tras años de descensos.
La actividad de los estancos no se concentra exclusivamente en la temporada alta. Los fines de semana, puentes y vacaciones escolares también generan desplazamientos hacia la Costa Brava y otros puntos de la demarcación, beneficiando a los establecimientos turísticos.
El factor diferencial más importante es la proximidad con Francia. El precio de un paquete de cigarrillos en el mercado francés ronda los 13,5 euros, más del doble que en España, donde las marcas se venden entre cinco y 6,5 euros. Esta diferencia hace atractivo para los consumidores franceses desplazarse hasta el Alt Empordà para comprar tabaco.
La Jonquera es el ejemplo más claro de este fenómeno. El municipio se ha convertido en un centro comercial transfronterizo, con establecimientos orientados a los clientes franceses. El tabaco es uno de los principales reclamos, junto con los combustibles y la alimentación.
A pesar de tener menos de 4.000 habitantes, La Jonquera concentra un número excepcional de estancos. A los siete establecimientos existentes se sumaron diez nuevas licencias, elevando el total a diecisiete puntos autorizados. Las ofertas para estas concesiones llegaron a situarse entre los cinco y los siete millones de euros.




