El Hospital Santa Caterina permite la presencia de progenitores en la incubadora

El nuevo protocolo busca reforzar el vínculo afectivo y facilitar la lactancia materna, permitiendo la proximidad madre-bebé incluso en casos de ingreso en Neonatología.

Un bebé ingresado en la Unidad Neonatal agarra el dedo de su progenitor.
IA

Un bebé ingresado en la Unidad Neonatal agarra el dedo de su progenitor.

El Hospital Santa Caterina ha implementado un nuevo protocolo de acompañamiento neonatal que permite a los progenitores estar junto a sus bebés ingresados en la Unidad Neonatal, incluso dentro de la incubadora.

Esta iniciativa pionera busca minimizar la separación entre madre y bebé, preservando la proximidad siempre que las condiciones clínicas lo permitan. Tradicionalmente, el ingreso en Neonatología implicaba a menudo una separación física, con un impacto emocional para las familias y dificultades en el establecimiento de la lactancia materna.
El nuevo modelo asistencial promueve el contacto precoz y continuado, el contacto piel con piel y la participación activa de los padres en los cuidados. El objetivo es considerar a la madre y al bebé como una unidad inseparable, incluso en situaciones que requieren atención especializada.
Además de los beneficios para el desarrollo emocional del recién nacido, este modelo contribuye a reducir el estrés y la angustia de los progenitores, y facilita un acompañamiento emocional cercano con los profesionales sanitarios.
Esta medida se enmarca en la apuesta del hospital por la humanización de la asistencia sanitaria, poniendo a las personas en el centro de la atención y garantizando que el nacimiento sea una experiencia vivida en familia, incluso en momentos de vulnerabilidad.
El protocolo se suma a una medida anterior que permitía al bebé permanecer con la madre ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) posparto. Recientemente, el hospital también ha incorporado 12 nuevas cunas más confortables en el área de maternidad, gracias a aportaciones de mecenazgo.