Los campings, apartamentos turísticos y alojamientos rurales de la Costa Brava prevén ocupaciones elevadas para los meses de julio y agosto, con expectativas de mantener o incluso mejorar los registros del año anterior. La hostelería de la Costa Brava Centre confía en una temporada excelente, y algunas cadenas hoteleras ya anticipan niveles cercanos al pleno.
La temporada se beneficia de un contexto internacional que favorece a los destinos mediterráneos, percibidos como seguros. Según datos de CaixaBank Research, el gasto turístico con tarjeta en las comarcas gerundenses experimentó un crecimiento del 6% en 2025 respecto al año anterior, con un incremento del 7% durante los meses de verano. El turismo internacional ha mostrado resistencia, y la programación de vuelos anticipa una temporada alta robusta en el Estado.
Los campings gerundenses esperan repetir los buenos niveles del año pasado, con una demanda estable. A pesar de la confianza, se mantiene cierta cautela ante la influencia de la meteorología y el contexto internacional en las decisiones de última hora. Los mercados principales incluyen clientes catalanes, estatales, franceses, neerlandeses y belgas, con un repunte del mercado alemán. El cliente internacional representa el 47% de los clientes y el 63% de las pernoctaciones.
Los apartamentos y viviendas de uso turístico también muestran una evolución positiva en las reservas, con niveles ligeramente superiores a los del año anterior durante los meses de mayo y junio. La Associació Turística d’Apartaments Costa Brava i Pirineu de Girona señala que la ocupación podría ser superior a la de 2025, especialmente en las zonas costeras y con alta dependencia del turismo internacional. Se reclama prudencia, ya que parte del incremento podría deberse a reservas más anticipadas.
El turismo rural prevé una ocupación del 70% en julio en las zonas de interior y Pirineo, y hasta el 90% en la Costa Brava, con expectativas del 95% para agosto. La verbena de Sant Joan, al caer en martes, ha afectado la duración de las estancias, con una ocupación estimada del 65% entre el 22 y el 24 de junio.
En la Costa Brava Centre, la Unió d’Empresaris d’Hostaleria i Turisme confía en una temporada similar a la del año pasado, con reservas nacionales más de última hora. Se destaca la presencia de clientes europeos, británicos, norteamericanos y sudamericanos, estos últimos atraídos por la percepción de seguridad del destino. La restauración prevé una afluencia similar a los alojamientos, aunque la meteorología será clave. Las principales preocupaciones del sector incluyen la disponibilidad de personal y el aumento de precios.
En el segmento hotelero, Ona Hotels & Apartments prevé una ocupación media del 95% entre junio y agosto en sus establecimientos de Palamós y Lloret de Mar, esperando mejorar la rentabilidad con un incremento del 4% en la tarifa media diaria. La compañía atribuye estas previsiones al peso de los mercados español y francés, considerando la Costa Brava un motor económico nacional.




