Ahorra hasta 9.000€ en tu hogar con las deducciones de Hacienda

Hacienda ofrece deducciones fiscales por mejoras de eficiencia energética, como la instalación de aerotermia, con plazos hasta 2027.

Imagen genérica de un aparato de aire acondicionado eficiente.
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Imagen genérica de un aparato de aire acondicionado eficiente.

El cambio de aparatos de aire acondicionado por sistemas más eficientes como la aerotermia puede suponer deducciones fiscales significativas en el IRPF, alcanzando hasta 9.000 euros por vivienda en rehabilitaciones energéticas.

Con el aumento de las temperaturas, el aire acondicionado se vuelve esencial en muchos hogares, aunque puede disparar la factura eléctrica si el equipo es antiguo. La aerotermia, una tecnología de bomba de calor que aprovecha la energía del aire exterior, se está convirtiendo en una alternativa popular. Aunque su instalación representa una inversión considerable, el Gobierno español ofrece deducciones estatales en el IRPF para las obras que mejoran la eficiencia energética de las viviendas.
Para acceder a estos beneficios fiscales, no basta con instalar un nuevo equipo; es necesario acreditar la mejora energética mediante certificados de eficiencia energética emitidos antes y después de las obras. Estos certificados deben demostrar que se ha logrado la reducción de consumo o la mejora de calificación energética exigida por la normativa.
Existen diversas modalidades de deducción. La más elevada, del 60%, se aplica a obras de rehabilitación energética en edificios residenciales, con una base máxima acumulada de 15.000 euros por vivienda, resultando en un ahorro fiscal máximo de 9.000 euros. La base anual está limitada a 5.000 euros, con un máximo de 3.000 euros por año, y las cantidades pendientes pueden trasladarse a los cuatro años siguientes.
Para actuaciones individuales en una vivienda, como la sustitución de un sistema antiguo por aerotermia, se puede aplicar una deducción del 40% si la reforma reduce al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o mejora la calificación a A o B. La base máxima es de 7.500 euros, con un ahorro fiscal de hasta 3.000 euros.
Una tercera deducción, del 20%, se ofrece para obras que reduzcan al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración, con una base máxima de 5.000 euros y un ahorro fiscal de hasta 1.000 euros. Es importante destacar que estas tres deducciones son incompatibles entre sí para la misma obra.
El certificado energético anterior puede haber sido expedido hasta dos años antes del inicio de los trabajos, mientras que el certificado posterior debe ser emitido y registrado por un técnico competente una vez finalizada la actuación. Las obras que cumplan los requisitos para las deducciones del 20% y 40% tienen plazo hasta el 31 de diciembre de 2026, mientras que la deducción del 60% se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027.
Los gastos subvencionables incluyen el coste de las obras, equipos, materiales, honorarios profesionales y la expedición de los certificados, pero deben restarse las subvenciones públicas recibidas. Los pagos deben realizarse mediante métodos bancarios, ya que los pagos en efectivo no dan derecho a la deducción.
La inversión en aerotermia no solo reduce la factura eléctrica gracias a su eficiencia, sino que también proporciona un ahorro fiscal. Se recomienda solicitar un estudio energético para determinar la deducción aplicable y asegurarse de que la reforma mejora efectivamente la eficiencia energética de la vivienda.