La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque i Sureda, ha expresado la satisfacción del Govern por las inversiones incluidas en la versión definitiva de la Planificación eléctrica con horizonte 2030, presentada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Esta planificación incorpora prácticamente todas las demandas formuladas por la Generalitat en sus alegaciones, fruto del diálogo con agentes y de un análisis técnico exhaustivo.
La consellera Paneque ha calificado la planificación de "histórica" para avanzar hacia la descarbonización y un sistema electrificado basado en fuentes renovables. Destacó que la potencia disponible se multiplicará exponencialmente, marcando un punto de inflexión para el país.
Las actuaciones en las comarcas de Girona incluyen la ampliación de la subestación Bescanó 400 kV para garantizar el suministro al nuevo Campus de Salut de la Regió Sanitària de Girona. Este complejo, que incluirá el nuevo Hospital Josep Trueta, instalaciones universitarias y un 'hub' de empresas sanitarias, requerirá 94 MW una vez desarrollado.
Adicionalmente, se ampliará la subestación Santa Llogaia 400 kV para asegurar la alimentación de la planta desaladora de La Muga. Esta medida también mejorará la capacidad y la seguridad del suministro eléctrico en la demarcación de Girona.
La planificación también prevé la línea Farners-Riudarenes de 220 kV y una nueva subestación en Riudarenes. Esta infraestructura reforzará el suministro al sur de la Costa Brava y al norte del Maresme, dará servicio al corredor ferroviario de alta velocidad y cubrirá nueva demanda en la zona.
La Planificación eléctrica 2030 establece el desarrollo de la red de transporte de electricidad para responder a las necesidades de todo el Estado. Con las alegaciones de la Generalitat incorporadas, la red catalana podrá atender la demanda industrial, residencial, la transición energética y la descarbonización.
A nivel estatal, la planificación incluye actuaciones para el Campus Clínic-UB en Barcelona, la electrificación del polígono petroquímico de Tarragona, el sector industrial Torreblanca-Quatre Pilans de Lleida, la industrialización de la Catalunya Central, la transición hídrica y la mejora de la resiliencia del sistema eléctrico.




