Actualmente, estas localidades dependen exclusivamente de la línea R1 de Rodalies para sus desplazamientos hacia la capital catalana. Esta dependencia genera graves problemas cuando se producen incidencias en el servicio ferroviario, ya que los usuarios se quedan sin opciones de transporte público.
La zona comprendida entre Mataró y Canet se encuentra particularmente desatendida en caso de fallo del tren, sin ninguna línea de autobús alternativa, ni con paradas ni sin ellas. Aunque Vilassar de Mar dispone de un servicio de bus, este realiza múltiples paradas en otros municipios, motivo por el cual sus residentes también se unen a la demanda de una conexión directa con Barcelona.
Las horas punta continúan siendo un reto para muchos usuarios, que deben soportar largas colas y trayectos de pie. A pesar de que Moventis ha incrementado el número de trayectos en un 40% durante los últimos cinco años, la oferta no logra satisfacer una demanda creciente, en un contexto de gran auge del transporte interurbano en autobús en Catalunya.




