Arqueólogos buscan un santuario fenicio en Alcanar

La 28ª campaña en el yacimiento de Sant Jaume-Mas d'en Serrà pretende delimitar el núcleo religioso del asentamiento de la primera edad del hierro.

Excavación arqueológica en Alcanar con fragmentos de cerámica fenicia.
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Excavación arqueológica en Alcanar con fragmentos de cerámica fenicia.

El Grupo de Investigación en Arqueología Protohistórica de la Universitat de Barcelona (GRAP-UB) ha iniciado la 28ª campaña de excavaciones en el yacimiento de Sant Jaume-Mas d'en Serrà en Alcanar, con el objetivo principal de delimitar un posible santuario fenicio.

La campaña, que se desarrolla entre el 16 y el 27 de agosto, se centra en la excavación del ámbito 25, correspondiente al templo, y el avance en el ámbito 20, ambos con carácter religioso. Según David Garcia, arqueólogo director de las excavaciones, Sant Jaume dispone de un templo y espacios religiosos que conforman un santuario dentro de un núcleo comercial.
Este año se abre una nueva plaza que podría haber servido como distribuidor de los espacios religiosos. Los hallazgos, incluida una gran cantidad de cerámica fenicia, refuerzan la hipótesis de que Sant Jaume podría ser la factoría fenicia más septentrional de la Península Ibérica. Garcia señala que el comercio fenicio siempre va ligado a la religión, y que este asentamiento podría haber sido una pequeña embajada comercial periférica de su mundo, similar a otras localizadas en Portugal y África.
Además de la plaza, se excavarán dos nuevos espacios: el ámbito 18, el último gran edificio por explorar, y el ámbito 22, en la zona sur, la parte más desconocida del yacimiento. El equipo confía en que la excavación de esta área meridional, orientada hacia el mar, resuelva el misterio de los espacios de descanso de sus diez habitantes, ya que hasta ahora se han encontrado almacenes, cuadras, hornos, alcantarillado y torres imponentes, pero no lugares de pernocta.
Otro enigma aparecido es una puerta tapiada en el ámbito 18, posterior al incendio final que destruyó el asentamiento. El incendio, según las evidencias, fue provocado conscientemente, como demuestra la gran cantidad de ceniza encontrada.
El equipo de trabajo está formado por 14 personas, incluyendo la dirección de Carme Saorin y Marta Mateu con David Garcia, un investigador júnior, Pol Sancho, y estudiantes voluntarios de las universidades de Barcelona, Tenerife, Albacete y Madrid. El domingo 23 de agosto habrá una jornada de puertas abiertas para visitar el yacimiento.