Durante una rueda de prensa, representantes de Junts per Amposta han analizado la evolución del centro sanitario durante los últimos once años. La formación ha puesto el foco en la situación financiera del hospital, cuestionando las decisiones tomadas por el equipo de gobierno municipal en relación con la estructura directiva y la gestión de los recursos públicos.
El grupo municipal ha criticado el incremento en el número de cargos directivos y sus retribuciones, comparando los datos de 2023 con los del año siguiente. Según la formación, este aumento de gasto se ha producido en un contexto de déficit presupuestario, hecho que consideran una muestra de mala gobernanza.
“"Si no saben más, que se retiren y dejen paso a gente competente y con experiencia. Lo que no pueden hacer de ninguna manera es hipotecar el futuro del hospital."
La formación ha defendido la necesidad de mantener la gestión municipal del centro, argumentando que las decisiones sobre el servicio deben tomarse desde la proximidad. Asimismo, han expresado su rechazo a cualquier proceso que pueda derivar en la pérdida de la titularidad o del poder decisorio sobre el hospital, en referencia a las conversaciones sobre su integración en el CatSalut.
Finalmente, la oposición ha reclamado una reorientación en la dirección del centro, apostando por perfiles con experiencia en el sistema sanitario público catalán, el SISCAT, para revertir la situación actual y garantizar la viabilidad del servicio para los ciudadanos de la comarca del Montsià.




