El proyecto, que cuenta con un presupuesto global de 12,5 millones de euros, busca reducir las desigualdades urbanas y fomentar nuevas oportunidades en esta zona de la ciudad. Tras no obtener la puntuación necesaria en la primera convocatoria, el grupo motor municipal ha trabajado durante meses para adaptar la iniciativa a los criterios de valoración del programa.
La intervención se estructura en tres ejes principales: la transformación urbana, la ambiental y la comunitaria. Entre los cambios más relevantes, destaca la creación de una red de recorridos verdes que conectará diversos espacios públicos, así como la planificación de un nuevo centro sociocomunitario.
La vivienda sigue siendo el elemento central de la estrategia urbanística. Además, el plan incluye medidas específicas para mejorar la gestión de residuos, la iluminación de las calles, la limpieza viaria y la seguridad ciudadana en el barrio.




