La primera intervención policial tuvo lugar el viernes 15 de mayo. Una patrulla de los Mossos observó cómo el individuo, al ver el vehículo policial en la calle del Doctor Salarich, en el barrio de l'Estadi, arrojaba un paquete dentro de un coche estacionado. Los agentes procedieron a inspeccionar el vehículo y descubrieron 17 envoltorios de cocaína.
Doce días después, el miércoles 27 de mayo, el mismo hombre fue sorprendido nuevamente por la policía en la misma zona. En esta ocasión, al detectar la presencia de otro coche policial, intentó esconderse tras un pilar con la intención de dejar 125 envoltorios de la misma sustancia dentro de un buzón de correos. La maniobra fue detectada por los agentes, que procedieron a una segunda detención.




