La situación del tráfico en la zona se ha tornado crítica. La reducción a un solo carril frente al colegio Sant Miquel dels Sants está provocando un efecto embudo, derivando un gran volumen de vehículos hacia la calle Manlleu. Esta afluencia, sumada a los coches que provienen del pare Coll, satura el triple cruce cercano a la clínica de Vic.
La capacidad de asumir este flujo de vehículos se ha vuelto inviable, resultando en colas kilométricas que dificultan enormemente la movilidad de los conductores y residentes de la zona. La situación actual genera una gran frustración entre los afectados.




