La actuación, que ha contado con el apoyo económico del Ens d’Abastament d’Aigua Ter-Llobregat (ATL), ha permitido mantener los ámbitos fluviales en buen estado mediante la recogida de desechos y vertidos puntuales.
Desde finales de junio y hasta mediados de octubre, se han llevado a cabo tareas de limpieza semanales en los puntos más frecuentados y cada 15 días en el resto, para evitar la acumulación de papeles, latas, plásticos y otros vertidos incontrolados.
En total se han recogido 264,5 bolsas industriales de desechos, equivalentes a unos 33.125 litros. Entre los elementos retirados destacan también una mesa, ruedas, un horno, dos lavabos y una bicicleta.
El servicio se ha realizado en varios municipios como Anglès, Sant Julià del Llor i Bonmatí, Bescanó, Sant Gregori, Salt, Sarrià de Ter, Sant Julià de Ramis, Sant Jordi Desvalls, Flaçà y Colomers. Las zonas más problemáticas han sido la Pilastra (entre Bescanó y Salt), donde se ha recogido un tercio de las bolsas, y Sant Julià del Llor.
El Consorci del Ter ha expresado su preocupación por la falta de conciencia sobre la necesidad de actuar adecuadamente en el medio natural y llevarse los desechos para reciclarlos.




