Los residentes denuncian que el ruido no se limita a conversaciones, sino que incluye gritos, cánticos y música a un volumen insoportable, incluso durante la noche. Esta situación ha llevado a algunos vecinos a quejarse desde sus balcones en plena madrugada.
A pesar de las numerosas quejas recibidas por la Guardia Urbana, los agentes no se han presentado nunca en el lugar de los hechos. Los vecinos también han consultado con los agentes cívicos, quienes les han recomendado continuar informando a la Guardia Urbana.
Actualmente, los vecinos están utilizando la vía de la denuncia a través de la Guardia Urbana. No obstante, si la situación no mejora, el próximo paso será presentar una denuncia formal ante los Mossos d'Esquadra.




