En respuesta a consultas ciudadanas sobre la seguridad, el Ayuntamiento de Vic ha trasladado las medidas impulsadas para combatir la delincuencia. Una de las líneas de actuación principales ha sido el refuerzo de los recursos humanos y materiales de la Guardia Urbana, con el incremento progresivo de la plantilla y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas como tasers, un dron y el deltacar.
Paralelamente, se ha apostado por actuaciones preventivas con una mirada socioeducativa. Se ha desplegado un proyecto con seis integradores sociales que trabajan cada tarde y noche en las calles de Vic para prevenir situaciones de riesgo y favorecer la convivencia, especialmente entre adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
En el ámbito de la coordinación con otras administraciones, se ha reclamado reiteradamente un aumento de los efectivos de los Mossos d'Esquadra en la comarca de Osona, aportando datos sobre la evolución de los hechos delictivos. También se ha trabajado para conseguir una sede judicial propia en Vic, poniendo a disposición los terrenos necesarios.
Desde el ámbito político, se ha colaborado para impulsar cambios legislativos orientados a dar una respuesta más efectiva a los casos de multirreincidencia delictiva, una iniciativa que fue aprobada por el Congreso de los Diputados y entró en vigor en abril de 2026.
El Ayuntamiento es consciente de que la seguridad es una de las principales preocupaciones ciudadanas y continúa trabajando en prevención y en el refuerzo de los servicios de seguridad para contribuir a una ciudad más segura y cohesionada.




