La pieza pertenece a un Abditosaurus kuehnei, un saurópodo de cuello largo que habitó los Pirineos hace aproximadamente 70 millones de años. Esta colaboración científica busca analizar la composición y la estructura interna de los huesos de este ejemplar, conocido como el último gigante del Pirineo.
Según ha explicado Bernat Vila, investigador del ICP, el objetivo es comprender la pneumaticidad de los huesos, es decir, la presencia de agujeros y cavidades que podrían haber contribuido a la ligereza del esqueleto a pesar de las grandes dimensiones del dinosaurio. Los resultados del TAC proporcionarán información valiosa sobre cómo estos animales alcanzaban tamaños tan considerables.
Este estudio forma parte de un proyecto más amplio titulado Evolució i paleobiologia dels dinosaures herbívors en ecosistemes del Cretaci final. La investigación cuenta con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del gobierno español y del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
No es la primera vez que el Hospital del Pallars realiza este tipo de análisis a fósiles. Anteriormente, se intentó escanear un bloque de sedimento con huesos craneales, pero los resultados no fueron concluyentes. El equipo confía en que esta vez, sin sedimentos, se obtengan datos más precisos, abriendo la puerta a futuras exploraciones en otras partes del esqueleto, como las costillas.




