Tras recoger y valorar diversas opiniones y reacciones entre los vecinos, el consistorio ha optado por detener esta actuación. La decisión final sobre el destino del tronco se esperará a la ejecución de la futura reforma integral de la plaza, prevista dentro del Pla de Barris.
El debate sobre este histórico ejemplar se inició el pasado septiembre, cuando una rama de grandes dimensiones cayó a la vía pública. A pesar de la magnitud del incidente, no hubo daños personales. Posteriormente, un informe técnico concluyó que el árbol estaba gravemente enfermo y que, por seguridad pública, debía ser retirado. Como medida preventiva, se cortó la ramificación y se mantuvo provisionalmente el tronco.
La intención inicial del ayuntamiento, inspirada por propuestas vecinales, era aprovechar los restos del tronco para crear una escultura natural. Sin embargo, la diversidad de opiniones surgidas ha llevado al equipo de gobierno a abrir un periodo de reflexión para valorar todas las opciones posibles una vez se aborde el proyecto global de remodelación de la plaza.
El consistorio ha hecho un llamamiento a la prudencia, recordando que, a pesar del gran valor sentimental del árbol para la población, los criterios técnicos y la seguridad de los ciudadanos deberán prevalecer en cualquier decisión definitiva.




