El apoyo institucional a las demandas de los bomberos voluntarios, que denuncian la precarización de su trabajo, crece constantemente. Tras meses de protestas y acciones legales, el colectivo ha logrado el respaldo de decenas de entidades, asociaciones, sindicatos y, ahora, también de numerosos ayuntamientos y consejos comarcales. Incluso algunos consistorios con gobiernos del PSC, partido que dirige el Departamento de Interior, han aprobado mociones de apoyo.
En total, 77 municipios de 21 comarcas catalanas han apoyado las reivindicaciones de los bomberos voluntarios, junto con el Consell Comarcal del Pallars Sobirà y el de la Ribera d’Ebre. Estos apoyos se han conseguido mayoritariamente a través de acuerdos de pleno, impulsados por el colectivo Bombers Precaris en Lluita en diálogo con las fuerzas políticas locales. La pluralidad de fuerzas favorables a las mociones destaca la transversalidad del apoyo.
Las mociones reconocen a los bomberos voluntarios como "bomberos integrales", indispensables para garantizar la seguridad del territorio, especialmente en entornos forestales y dispersos. Subrayan que realizan las mismas tareas de intervención, asumen los mismos riesgos e intervienen en situaciones críticas bajo el mismo mando que los bomberos funcionarios, a pesar de su "profundamente precaria" realidad laboral, que califican de "uberización" y "profesionalización encubierta".
Los acuerdos instan al Departamento de Interior de la Generalitat a reconocer derechos laborales, garantizar cobertura efectiva de seguridad social y sanitaria, incluyendo el reconocimiento de accidentes y enfermedades profesionales, y a implementar protocolos de prevención de riesgos laborales.
Los apoyos provienen de pueblos con parques de bomberos voluntarios, como Sant Climent Sescebes, Arbúcies, Sant Hilari, Sallent, Torà, Espot, Esterri, Llavorsí, Vall de Cardós, Artesa de Segre, Santa Maria Palautordera, Gelida y Batea, pero también de municipios con parques de bomberos funcionarios como Hostalric, Maçanet de la Selva, Sort, Ripoll, Terrassa y Sant Celoni.
En muchos casos, las mociones se han aprobado por unanimidad (casi 30 municipios) o sin votos en contra. Los portavoces de Bombers Precaris destacan el reconocimiento expreso de los alcaldes y grupos políticos al trabajo de los bomberos voluntarios, defendiendo sus municipios por encima de la lógica partidista.




