Deportes como el rafting, el piragüismo y el descenso de barrancos gozan de una demanda creciente, especialmente durante las primeras semanas de agosto, que se consolidan como el período de máxima actividad anual, superando incluso el mes de julio. Las previsiones apuntan a una temporada récord si la climatología favorable se mantiene.
Según datos del sector, las empresas de turismo activo de Lleida esperaban superar las 840.000 actividades contratadas este año, con los deportes de agua representando un 44,5% del total.
Florido Dolcet, presidente de la asociación de empresas de deportes de aventura, ha destacado la abundancia de recursos hídricos gracias a un invierno con fuertes reservas de nieve y un deshielo primaveral generoso. Aunque algunos barrancos del sur de la comarca han visto reducido su caudal por el calor, la zona norte mantiene reservas suficientes para la práctica de actividades.
Las actividades en los embalses, como el de la Torrassa en Guingueta d'Àneu, son especialmente populares entre las familias. Júlia Rabanera, técnica de la empresa Roc Roi, señala que la demanda se mantiene alta durante todo agosto, con picos significativos los días de más calor.
Otros sectores turísticos también registran alta afluencia. El Parque Nacional de Aigüestortes es uno de los espacios más visitados, con excursiones a Sant Maurici, Ratera o Amitges como preferidas. Este período representa el pico de asistencia anual al espacio natural.
En Espot, un desprendimiento de rocas y árboles ha obligado a cerrar la mitad del aparcamiento de Prat de Pierró (100 plazas). El servicio de taxis, no obstante, funciona con normalidad y experimenta un volumen de trabajo considerable.
El congosto de Mont-rebei, un punto clave en la demarcación del Alt Pirineu, también recibe una notable afluencia de usuarios en sus actividades náuticas, con reservas positivas.
Las pasarelas de Montfalcó en el congosto de Mont-rebei se encuentran cerradas temporalmente por un desprendimiento de rocas causado por tormentas recientes. Sin embargo, la zona navegable, incluyendo el paso principal del congosto, permanece abierta para rutas en kayak.
El Patronato de Turismo de la Diputación de Lleida prevé recibir cerca de 50.000 visitantes entre viernes y domingo, con el objetivo de igualar o superar las cifras del puente festivo del año anterior. La ocupación hotelera se sitúa entre el 90% y el 100%, mientras que bungalows y zonas de acampada también registran niveles prácticamente plenos.




